Habiendo estado ahí, sin decir nada por mucho rato contemplando el paisaje de la luna caminando en el cielo limpio y estrellado del verano me encontraba cuando de la solemne oscuridad vinieron unos ruidos, unos pujidos entre mal decires. Caloza se levanto y me dijo:
—Solo esto me faltaba, usted no me paga, esta desmemoriado y tengo que hacerlo huésped de mi humilde morada... Ahora que viene este hijo de millón y medio de putas a maldecirme el día.
—Bueno y de quien se trata, es conocido suyo...
—Si, ese, ese es el tal por cual mas gediondo del mundo. Reclama la propiedad de esta ramada cuando llega la noche, todas las noches es la misma mierda. y ahora si, no habrá manera que me haga moverme de aquí.
Dicho esto, sentase Caloza en la arena de un lugar un poco retirado del fuego y comenzó a silbar una canción de los Cuzuqueros del Norte mientra en la cara se le dibujaba una expresión de picardía.
Pasado esto, todo el lugar se vio invadido de un mosquitero inmune al humo repelente de zancudos de Caloza. Pero los mosquitos fueron lo de menos, lo mas horrible estaba por venir con el aire, aquel olor como Caloza mismo mas tarde lo describiría, "a Caca seca de foca recien parida."
El hombre hediondo llego, se sentó y se puso a resguardo del fuego...
y dijo lo que se hace mención a continuación.
—Sepan, y sepan lo bien, que yo soy un hombre de gran estima por la vida. Yo, todo lo veo como un universo de oportunidades, de andanzas para demostrar a los demás que la verdad existe... y si no existiera dejaría de ser verdad... Yo, lo que es el mi, lo que yo soy, lo que yo represento es todo lo que nadie quiere ni decir, ni sentir, ni saber. Ahhh... Pero yo bien lo puedo ver en sus rostros... Ustedes están pensando... "¿Y este como es que sabe todo esto? ¿Quien es? ¿Como es que habla con tanta propiedad, con tanta elocuencia; con ese garbo de dramaturgo, con esa voz tan templada y bien afinada con todo ese sentimiento?" Pues, muchos, mas de los que imaginar ni contar puedan esto mismo que en sus rostros se lee me han preguntado y cuando su curiosidad los ha dominado, llorando por la mas melancólica intriga se han venido a mi, se han hecho mis discípulos y han querido llegar a ser como este que yo soy. Mas, mas el mundo y el Dios que en los cielos habita, y que con su mano domina todo lo existente han querido que yo les transfiera todo mi conocimiento porque no podrían con todo ello y perderían sin mas el juicio, y todos han terminado dejando me al ver que una pocas respuestas los han llevado a la grandeza, sin esperar, ni querer ser mas; han visto las delicias de la vida realizarse ante mi tutela, se ha hecho seres de gran fama entre los normales y han creído ser oportuno dejar mi dirección. Tontos, ellos han sido imprudentes, se han vendido a los placeres y ahora cuando me buscan yo me niego a verlos, y son insistentes al extremo de por querer tenerme como maestro de nuevo, han recurrido a los mas bajos actos, me han hecho sentir un mal mentor y he tomado la decisión de buscar refugio de los infames que solo viven acosándome y que solo quieren respuestas, todo el tiempo viven preguntando como criatura en la edad de la curiosidad sin calma... Si, es así, y así es como en estas arenas, bajo estas palmas que yo mismo he encumbrado sobre estos mal acomodados travesaños de maderas dotadas por mi buen creador ahora vivo en zozobra, porque son muchos los que andan sedientos de por mi saber, y no descansan ni de día ni noche buscándome en los lugares de vigor feudal, en donde los de la clase noble se reúnen y disfrutan de los los deleites que el saber da, pero yo he sabido adquirir un disfraz que me ha protegido ya por muchas lunas de todos esto. Si, es así, y así es amigos que por su propio bien, no les conviene saber quien soy, ni preguntar nada de mi.
Ahora bien, por favor, Caloza del Canal, le pido que me deje dormir en lo que por derecho me pertenece, y no hagamos el teatro de todas las noches... así que quítese de mi aposento, que me siento muy débil y menesteroso del descanso.
— Mire, viejo cara de chumpipa a medio apachar, usted no me da ordenes a mi, y esta ramada, así como todo lo que la circunda es propiedad de mi familia desde tiempos en que Matusalén andaba en pañales... Asi que déjese de todas esas mierdas de hablar disparates de cabra parida por el culo... y duerma donde caiga que para mas faltaba que las cacas buscaran caer en lugares blanditos...
Renegó Caloza, con postura inflexible. A todo esto el viejo respondió en un intento mas por fomentar la diplomacia con lo siguiente:
—Caloza, usted es un buen hombre a mi me consta, usted tiene un corazón muy grande, pero lo que tiene en corazón le falta en ceso, dado a esto sus ofensas no me calan. Le pido por su bondad, la cual se es mucha que me deje dormir donde normalmente lo hago, ahí donde exactamente en este momento usted tiene sus posaderas, ya que yo soy fiel creyente de la teoría de Malsolias el filosofo del eterno amor por el sueño y de quien se dice que pudo ver todos los secretos de la naturaleza en sueños, descubrió los secretos de la existencia, y todas las interrogantes que se puedan tener, para desgracia de nosotros Malsolias dormía veintitrés horas al día y lo que pasaba despierto se dedicaba a comer e ir a hacer del cuerpo y mientras hacia esto algunos de sus discípulos le hacían preguntas, a las cuales el respondía con mucha brevedad porque tenia que continuar su comunicación, es así como no hay textos bien realizados de todo lo que este gran hombre descubrió, pero sus métodos están bien registrados y descritos en esta muy y sin duda cierta teoría, dicha teoría es la cual dice que el universo se comunica a uno en los espacios de sueño y para lograr un contacto rutinario hay que dormir en la posición y en el lugar exacto todas las noches.
Asi que le ruego a buenas maneras, que quite usted su amorfo cuerpo y póngalo en otro lugar, a mi no me molesta compartir esta morada de paredes no existentes... Dios nos da un mundo para todos, y todos debemos saber vivir aquí dentro en paz, amigo Caloza.
Caloza lo vio y con el fuego como intermediario le dijo:
— Mire viejo gediondo a vomito de cuchemonte, usted no es nadie... para...
No había terminado Caloza su insultante respuesta cuando el viejo puso su bastón en el fuego, gran parte de este comenzó a arder como si estuviera impregnado de combustible (luego se sabría que el viejo hacia aceite de pescado como pasatiempo y se untaba el cuerpo para no envejecer, y era la punta de su bastón, que es el palo del cual aquí se habla la que usaba para batir el aceite) luego el viejo dejo atónito a Caloza y retomo la palabra:
— Sépalo, que este es un viejo ritual que aprendí en el seminario, cuando en mi juventud buscaba ser un sacerdote de la orden de los carolingios, este es un extinto ritual para expulsar demonios de gran poder con fuego dentro de las tripas... los diablos salen en forma de gas vaporizados en una explosión. La ventaja de este es que no hay que pronunciar ninguna oración, fuera el ritual por excelencia para la practica de los exorcismos si no fuera el inconveniente que un noventa por ciento de los que dan hospedaje en sus cuerpos a las huestes del maligno, murieran, y el diez por ciento de los casos que sobreviven, no vuelven a evacuar los intestinos cuando quieren, sino cuando la ocasión se da por si misma.
Su necedad es tal que estoy convencido que usted esta poseído por algún elemental.
Caloza se levanto de inmediato, al ver al imponente anciano con aquella vara en llamas sin insistir mas.
El viejo al ver que obedeció Caloza, sumió su bastón en la arena y el fuego que rodeaba a este se extinguió, luego comenzó a apartar la arena en el lugar desocupado por Caloza y después de cavado el hoyo se metió en el, cuando dentro del hoyo estuvo comenzó a ponerse con sus mismas manos arena formando una sabana con la arena, cerro los ojos y paso a su comunicación con el universo.
1 comentario:
sumbero, estamos pendientes de las aventuras de tu amigo caloza, esperamos con ansias el proximo episodio.
Saludos
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